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Libérate del estrés ¿círculo de influencia o de preocupación?

La mayoría de las personas que llegan al mundo de la efectividad personal lo hacen por el camino de la desesperación en la búsqueda de «algo» que les ayude a liberarse del estrés. Y en ese trayecto de búsqueda insaciable hay quien se tropieza con personas, libros y perspectivas diversas que proporcionan una visión de un universo paralelo a nuestro día a día.

Entender qué es GTD® pasa por comprender que requieres un cambio profundo de pensamiento y de hábitos. Es por eso que muchas veces digo que GTD® es para mí una forma de estar, y no sólo en el plano profesional, sino también personal. 

Es lo mejor de esta metodología sencilla y polifacética, que se adapta todo tipo de situaciones, circunstancias y personas. De hecho, mi sistema GTD® evoluciona al ritmo que lo hace mi vida y, créeme, en mi vida el cambio es la única constante. 

Es lo que se conoce como el «efecto apertura». Si eres una persona aficionada a la fotografía, ya sabes que la apertura del diafragma de tu cámara permite mayor entrada de luz, por lo que esta metáfora me parece muy acertada.

Entender qué es GTD® pasa por comprender que requieres un cambio profundo de pensamiento y de hábitos.

Si nuestra manera de trabajar, de hacer las cosas y de enfocar los retos diarios de esta sociedad líquida nos ha llevado a una vida llena de estrés, por qué no cambiar. Es como la «gestión del tiempo» ¿recuerdas? ¿a alguien le ha funcionado? En serio, párate a pensar sobre ello: por muy bien que gestiones cinco minutos ¿puedes convertirlos en seis? «No», me contestó un buen amigo recientemente, «pero si lo gestiono muy mal pierdo uno», agregó. 

En realidad, el tiempo no se puede gestionar. Otra cosa es que sientas o percibas que has perdido el tiempo por tu falta de efectividad, lo cual es muy diferente. Y puede que sea una expresión, una forma de hablar, pero cuidado, porque las palabras crean realidades. Si vas a cambiar algunos comportamientos que no te están ayudando a liberarte del estrés, buenas noticias, hay otras cosas que sí puedes gestionar, como la atención que le dedicas a las cosas, tu energía o la manera de organizarte.

En este post de hoy quiero centrarme centrarme en uno de los aprendizajes que sé a ciencia cierta que te va a ser de gran utilidad. Es algo que ya traía de serie como Coach profesional en relación al desarrollo de uno de los cambios más obvios y menos aplicados en nuestra vida diaria: ocúpate de todo aquello que dependa de ti. En lenguaje llano: ahórrate energía y disgustos.

«Se puede descubrir la naturaleza de las personas escuchando su lenguaje», Stephen Covey.

Es un concepto de Stephen Covey que puedes encontrar en su libro Los siete hábitos de las personas altamente efectivas: se puede descubrir la naturaleza de las personas escuchando su lenguaje. Una persona proactiva habla en términos de «yo elijo, yo prefiero, yo haré…», mientras que una reactiva lo hace en forma de «yo no puedo, tengo que, debo, siento que no puedo, etc.». 

Tú puedes elegir tus opciones, pero no las consecuencias. En otras palabras, tú decides trabajar en tu círculo de preocupación o en tu círculo de influencia ¿dónde crees que enfocan las personas proactivas sus energías? ¿y dónde se enfocan las personas reactivas?

El círculo de preocupación se refiere a todas aquellas cosas que se interponen entre tú y lo que quieres conseguir pero que, desafortunadamente, escapan de tu actuación. Puedes aceptar que «es lo que hay» y convivir con ello, porque ¿qué te aporta preocuparte por algo que no está en tus manos cambiar? Ahí encontrarás a las personas reactivas.

El círculo de influencia, en cambio, es todo aquello que se interpone entre tú y lo que quieres conseguir y que está en tus manos cambiar. Si trabajas en este círculo interior preguntándote ¿qué depende de mí? Esta zona interior de influencia siempre va a crecer porque haces algo para ganar confianza con las demás personas: la forma en las que te disculpas cuando cometes errores, cómo tratas de entender cómo se sienten los demás o la forma en la que haces y cumples promesas. Ahí es donde encontrarás a las personas proactivas.

Tú puedes elegir tus opciones, pero no las consecuencias.

Si te enfocas constantemente en el círculo de la preocupación y te quejas, «no ganarás la confianza de los demás, ni construirás valores si criticas los de los otros», dice Covey. Porque, de nuevo, las palabras importan cuando juzgas o cuestionas: «es que tú no sabes cómo es la cultura de esta empresa», «es que no sabes cómo es mi jefe». 

En cambio, si quieres mejorar tu efectividad y, de paso, liberarte de una gran cantidad de estrés, puedes optar por poner tu atención en lo que realmente depende de ti para poder avanzar y obtener los resultados deseados. 

3 Comments

  1. Helga Helga

    “Entender qué es GTD® pasa por comprender que requieres un cambio profundo de pensamiento y de hábitos”, ¡qué acertado!! Las mil y una veces que una comienza y “abandona” creo que es por que una sigue pensando en modo “gestión de tiempo”. Cuando llegas a ese punto de toma de conciencia en el que lo que has de hacer es cambio de “chip”, es decir, cambio de pensamiento y de hábitos, es cuándo realmente te comprometes. Y como decimos en coaching, el cambio verdaderamente lo haces cuando perdura en el tiempo . Un placer leerte Laura!! Abrazos 🤗!!

    • Laura Sastre Laura Sastre

      Hola Helga, como ves hay mucho de coaching en este camino hacia el aprendizaje de la efectividad personal. Si te interesa el tema de los hábitos y las estrategias para cambiar o desarrollar uno nuevo desde el punto de vista de la psicología y de la neurociencia, te recomiendo el libro de Charles Duhigg «El poder de los hábitos».
      Gracias por compartir 😉
      Laura.

      • Helga Helga

        Gracias por la recomendación! Anotado queda para futura lectura 🤓😉

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