Mente Extendida

El Blog de Laura Sastre

Optima infinito

XVI Jornadas OPTIMA LAB: periodo de transición

| tiempo de lectura 4:44'
periodo de transición

Ayer escribí el post de las crónicas de las XVI Jornadas OPTIMA LAB que han tenido lugar los días 7, 8, 9 y 10 de septiembre de 2020 de forma virtual. Lo edité, le puse la foto de portada y estaba todo listo para su publicación. Pero me quedé con mal sabor de boca. Esta mañana me he despertado sabiendo que no era justo dejar en este blog unas palabras tan frías e impersonales, asépticas incluso. Anestésicas, más bien.

La razón por la cual escribí lo que escribí es que no me salían las palabras para expresar lo que realmente siento ahora que han terminado estos cuatro días de Jornadas ¿por qué? 

Porque vivimos una época de profunda transición. Y no hablo de un cambio de estación en la que te pones a reorganizar los armarios. Se trata de una transición más intensa a nivel interno.

Si quiero ser honesta debo confesar que han sido unas Jornadas agridulces. Y no por su contenido, sino porque nos ha obligado a reflexionar y mirar muy adentro de nosotros mismos.

Desde que me incorporé a la Red —hace sólo 9 meses— han sucedido muchas cosas que han dejado huella de gran calado.

El pasado mes de diciembre de 2019 acudí emocionada, como una niña con zapatos nuevos, a mis primeras Jornadas de OPTIMA LAB. Apenas dos meses antes me había certificado como GTD® Master Trainer junto a David Allen en Amsterdam. Me convertí en el nodo número siete como responsable de la expansión de OPTIMA LAB en Latam

Durante estas Jornadas invernales pude conocer en persona a David, a Jordi y a Sergio ¿recuerdas que nos encontramos en el pasillo y nos reconocimos al instante?

Mi relación con Paz, Marta y José Miguel venía de lejos. Habíamos compartido cenas, risas y proyectos —además de margaritas— en mi casa de República Dominicana y otros caldos en Madrid.

Estaba viviendo un sueño: dedicarme a lo que realmente es mi vocación junto a personas extraordinarias. «Vocación genuina», que diría Eugenio Moliní. Basta ver las fotos de esos días en Navacerrada (Madrid) para entender de qué estoy hablando.

La COVID-19 me pilló con las maletas hechas y la tarjeta de embarque en la mano para mi viaje a Lima. Me iba diez días para impartir mis primeros cursos en Perú. Apenas dos semanas antes me había mudado a Miami. Mi vida era un caos a los ojos de cualquier mortal, pero yo estaba pletórica.

Como un castillo de naipes, todo empezó a desmoronarse —emocionalmente hablando—, aunque tardé en darme cuenta.

El aplazamiento de todos los cursos sine die. La incertidumbre. La conmoción. El «¿y ahora qué?». Sin mucho tiempo para pensar, llegaron mis segundas Jornadas, las primeras virtuales ante la imposibilidad de viajar por mi parte y el confinamiento que se vivió en España. 

Sin embargo, aún estaba en estado de shock, no estaba asimilando todo lo ocurrido. Viví mis segundas Jornadas OPTIMA LAB feliz por sentir que la Red era una piña donde todos nos peleábamos por arrimar el hombro.

Nos metimos de lleno en adaptar nuestro curso «GTD® Fundamentals & Implementation Lab» al formato virtual en un tiempo récord, con un resultado que superó nuestras expectativas el pasado mes de junio.

Los meses de junio y julio fueron un no parar. Asumí otras responsabilidades dentro de la Red, como la gestión de las formaciones, y trabajamos intensamente para recuperar el «tiempo perdido».

Sin embargo, llegó el verano y con él las vacaciones. Llegó, por fin, el momento de descansar y, como dice David Allen, cuando vacías tu mente pasan cosas. En mi caso, empezaron a aflorar todas mis inquietudes.

Tengo la sensación de haber estado anestesiada durante todos estos meses, como si hubiera estado hibernando todas mis emociones.

En perspectiva, es fácil comprender que todo se debe al propio mecanismo de defensa del cuerpo humano. Estás en la vorágine del día a día y no tienes ni tiempo de reflexionar sobre lo que acaba de pasar. Lo de sociedad líquida o entorno VUCA no es un concepto de moda. Es una realidad.

David Allen titula el capítulo primero del libro Ready for anything «Cleaning up creates new directions», seguido de la pregunta «Prepared for the Unkown?».

Estas palabras resumen mi estado emocional de estas últimas semanas y justifican el tono de este post.

Si has leído las crónicas de las XVI Jornadas OPTIMA LAB de José Miguel sabrás de qué te hablo. Primero Paz, mentora, amiga y confidente. Después Marta, mi debilidad. David, el cohesionador de la Red. Sergio, mi alma gemela.

Y es que este año 2020 está siendo una montaña rusa emocional en la que, afortunadamente, en momentos de claridad mental soy consciente de lo que gano: el privilegio de poder trabajar en lo que me gusta y en lo que creo.

Para concluir, un breve resumen de lo que han sido estas últimas Jornadas OPTIMA LAB, motivo de este post y para el cual era necesario dibujar el contexto.

Han sido unas Jornadas diferentes en muchos aspectos. Por un lado, algo tristonas por la ausencia de personas a las que me unen lazos muy estrechos en lo personal. Por otro, han sido unos días en los que ha primado la palabra como elemento de comunicación a muchos niveles. José Miguel, Jordi y una servidora hemos llegado a un punto de propósito que creo que es fundamental.

Quienes trabajamos en la Red somos personas. Cada cual con su realidad, sus preocupaciones y su manera de entender el mundo. Hemos pasado por momentos difíciles e inciertos. Incluso, en algún momento, se nos ha hecho cuesta arriba seguir trabajando para alcanzar nuestros propósitos.

Pero gracias a la claridad de ideas —qué hacemos, para qué lo hacemos y para quién lo hacemos— hemos mantenido el enfoque y la dirección. Esto nos ha permitido tomar decisiones de manera conjunta, reflexiva y racional (con el Sistema 2, naturalmente). 

En los momentos en los que hemos dejado a un lado nuestras emociones, hemos sido capaces de ver que —a pesar de estos tiempos inciertos— estamos en una situación privilegiada. El último trimestre del año va a ser intenso y lo que viene para 2021 es realmente prometedor, en ambos lados del Atlántico. 

Creo, de verdad, que hemos sabido adaptarnos y encontrar —una vez más— otra manera de hacer las cosas sin perder la excelencia, marca de la casa. Y que este es sólo un periodo de transición hacia algo nuevo y diferente.

Gracias a José Miguel por pilotar en tiempos revueltos. A Jordi por su comprensión, sacrificio y saber estar. Y gracias a mi marido, «el de los margaritas», aquel que consiguió introducirme —a pesar de mi resistencia— en el mundo de la efectividad personal, de GTD® y de OPTIMA LAB, por su apoyo incondicional.

Comentarios

José Miguel Bolívar avatar
José Miguel Bolívar


Hola, Laura. Muchas gracias por el post, por haber «pintado» tan bien el «cuadro» de las últimas Jornadas y los meses que las han precedido. Eran muchos los matices, y muy diversos, así que reflejarlos todos, y en su proporción correcta, era todo un reto que has superado con creces en mi opinión.
Han sido sin duda unos meses revueltos, que afortunadamente ya pertenecen al pasado. Pongamos la vista en el futuro, porque estoy convencido de que lo mejor está por llegar.
Gracias por seguir ahí. Un abrazo.

Laura Sastre avatar
Laura Sastre


Muchas gracias José Miguel, ha sido un reto para cada uno de los nodos de la Red, tanto en lo personal como en lo profesional.
Y aunque cada cual haya pintado su propio cuadro, también estoy convencida de que miramos hacia el futuro, sin duda ¡no puede ser de otra forma!
Gracias, una vez más, por hacer posible que exista OPTIMA LAB ¡cuánto ha llovido en tan poco tiempo!
Un abrazo.
Laura.

Sergio Pantiga avatar
Sergio Pantiga


Hola, Laura

¡Por supuesto que me acuerdo de nuestro primer encuentro en el pasillo!
Yo, llevando relativamente poco tiempo en la red, ansiaba también encontrarme con la nueva configuración de la red al completo. No fue bueno, fue mejor.
Esas jornadas, para mí, han sido en conjunto las mejores que he vivido. No por mejores resultados, no por mayores números, no por mayores logros en el punto de mira. Sino por las personas. Desde el punto de vista humano han sido inmejorables. Y difícilmente superables también desde el punto de vista profesional, por la gran riqueza de perfiles diferentes con enorme potencial para hacer valiosos aportes.

Las tengo grabadas, como si de una película se tratase. Desde el momento de mi llegada a Chamartín, hasta el punto y final cuando Marta nos acercó al hotel y centro de Madrid, respectivamente (¡gracias Marta!). Inmejorables, pero también la paz que precedía a la tormenta.

Estoy seguro de que estas jornadas han sido para ti más agrias y menos dulces de lo que parece. Lo sé porque eres una persona «muy como yo», emocional, con unos sentimientos que lo invaden todo sin que puedas hacer mucho por evitarlo. Y a mi me ha pasado, ajeno en cuerpo pero no en mente.
Esos sentimientos, en ocasiones encontrados y en ocasiones fuente de frustración y desgana, son los que pueden llevarte —te están llevando— a otro nivel como profesional y persona. Es necesario aprender a controlarlos para no actuar de forma impulsiva, son un lastre que obliga a personas como nosotros a levantar la mirada quizá con mayor frecuencia y ver en perspectiva. Hay que atarlos fuerte para que no dominen a nuestro yo racional, pero jamás dejar de escucharlos porque es donde reside el corazón que ponemos en lo que hacemos y donde reside la marca registrada de la casa.

Yo siempre he pensado que la excelencia está reservada para algunas personas privilegiadas. Y lo sigo pensando. En concreto a aquellas que saben poner los ingredientes de razón y pasión en total equilibrio en la balanza.

Tú tienes los ingredientes, aprovéchalos. En mi has ganado —para siempre— un amigo y un admirador que seguirá cada paso que des, porque sé que harás cosas grandes. Enormes, de las que trascienden más allá de una marca o una casa.
Por el momento, por encima de los números, los procedimientos o los enfoques racionales más complejos, el corazón de OPTIMA LAB es un aporte que está reservado a tu persona.

Laura Sastre avatar
Laura Sastre


Sergio ¿qué decir? (aún tengo los mofletes colorados).

Por más que te lea sólo puedo darte las gracias, pero en mayúsculas, GRACIAS.

Podría lamentar que se me ha hecho corto, que me debes unas sidrinas, que me faltan horas para charlar, para conocernos más, para reír y para llorar lo que haga falta.
Pero prefiero decirte que me tocó la lotería en esas Jornadas de diciembre 2019 ;)
Por mucho que queramos cambiar, ya peinamos canas. Somos todo corazón y todo pasión, pero ya con esa madurez que nos frena la impulsividad del momento. Para bien o para mal, la marca registrada de la casa se queda, porque «yo soy así, así seguiré, nunca cambiaré» (perdona le chascarrillo).
Gracias por creer en mí, gracias por apoyarme y gracias por estar siempre al otro lado.
Como dije en su día, esto es un hasta luego, hasta que me dejen cruzar el charco (por lo menos).
Si me necesitas, silba. Aquí estaré.

Un enorme abrazo.
Laura.

Abraham avatar
Abraham


Laura, ayer tuve la posibilidad de comentarlo en el blog de José Miguel, y ahora que veo el post en el tuyo, aprovecho. Os deseo todo lo mejor a los nodos que seguís, así como a todos los nodos que por otras circunstancias siguen en otros quehaceres. A mí GTD me está resultando muy de utilidad y gran parte de eso es gracias a Optima Lab y también Aprendiendo GTD. Es decir, gracias a todos vosotros.

Coged todos fuerzas, y ¡volved a tope!

Un saludo.

Laura Sastre avatar
Laura Sastre


Muchas gracias Abraham, no sabes cómo reconfortan y alientan tus palabras.
Todos los que hacéis posible que exista OPTIMA LAB —y eso te incluye a ti— sois parte de esta familia y «culpables» de que sigamos esforzándonos para superarnos día tras día.
Te puedo asegurar que regresamos con ganas ¡que la fuerza nos acompañe a tod@s!
Un abrazo y que fluya ;)
Laura.

Jordi Fortuny avatar
Jordi Fortuny


Jolín Laura, que 'vaciado'... enhorabuena.
Seguimos hablando, que nos queda mucho :)
Abrazo,
Jordi

Laura Sastre avatar
Laura Sastre


Muchas gracias Jordi, y lo que nos queda...
Gràcies per estar en tot moment ;)
Laura.

Helga avatar
Helga


Querida Laura, eres una persona que brillas con luz propia y haces que las que tienen la fortuna de estar a tu lado brillen también. Estoy convencida de que tus compañeros en la red lo notaron el primer día, en aquellas primeras jornadas ilusionantes de hace un año. Qué bien te ha descrito Sergio, “pasión y razón”, no pierdas nunca ese equilibrio que hace que seas quién eres, tu marca personal 😚.
Y sigue con esa ilusión, motivación y ganas que te rebosan cuando estás inmersa en tu pasión y recuerda disfrutar del camino porque, estoy convencida, de que algo bueno te está esperando 💫. Os deseo (y seguro que así será) grandes éxitos en esta nueva etapa en Optima Lab!!!
Un enorme abrazo amiga 😘

Laura Sastre avatar
Laura Sastre


Muchas gracias Helga, que sepas que ya formas parte de esto también ¡bienvenida al mundo OPTIMA LAB!
Si soy capaz de sumar a quienes están a mi alrededor me daré por satisfecha porque, en términos de efectividad, con lo de restar no salen las cuentas ;)
De corazón, gracias por tus palabras.
Mejor ser auténtica que decepcionarse a una misma ¿verdad?
Un abrazo.
Laura.

A. Simón (Quijote Libre) avatar
A. Simón (Quijote Libre)


Hola Laura.
He quedado impresionado por esta entrada tuya y la introspección que haces patente.
Quiero agradecer esta muestra de "corazón" en medio de un mundo tan "efectivo" que a veces nos hace olvidar que lo primero son las personas.
No te envío ánimos porque sé que los tienes, pero sí un fuerte abrazo, mi agradecimiento por estar ahí, y mi deseo de que este sea un reinicio provechoso para ti y para OPTIMA LAB

Laura Sastre avatar
Laura Sastre


Hola Antonio, mil gracias por compartir y por tus palabras.
Ya ves, incluso en el mundo de la efectividad existen personas que sienten. No podemos obviar que lo que nos caracteriza es, precisamente, que somos seres tan emocionales (o más) como racionales. Como comentaba mi compañero y amigo Sergio, estamos constantemente buscando el equilibrio.
Estos tiempos que vivimos nos han desestabilizado de una manera u otra, y esta era mi necesidad de expresarlo.
Como te he comentado en alguna ocasión, en realidad lo hago por puro egoísmo ¡escribir es terapéutico! Y ahora sé que compartirlo lo es aún más.
Un abrazo.
Laura.

Todo el contenido de Mente Extendida, el Blog de Laura Sastre, está bajo una Licencia Creative Commons 4.0 Internacional (Reconocimiento - Compartir bajo la misma Licencia).

2019-2020 Laura Sastre - Algunos derechos reservados

Ir al contenido