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Cómo darle sentido a tus Proyectos GTD

| tiempo de lectura 3:28'
Cómo darle sentido a tus Proyectos GTD®

Últimamente me ha dado por celebrarlo todo, soy muy de festejar. Recientemente cumplí un año en mi nuevo hogar, lo cual me ha recordado cómo fue el proceso de la mudanza. Convertí el hecho de mudarme a Miami en un Proyecto de GTD® con sentido. Me explico.

Aunque me considero ya «experta de andar por casa» en la materia, esta última mudanza tuvo algo especial. Porque una cosa es que te digan «tú esto ya lo haces con la gorra» y otra es haber pasado por ya no sé cuántas mudanzas y creer que moviendo la nariz como en Embrujada te encuentras por arte de magia cómodamente en el sofá de tu nueva casa con todo hecho.

¿Cómo hacer de esta mudanza algo menos traumático? Me mudo de país (otra vez), estoy iniciando un nuevo proyecto laboral, en la recta final de mi Trabajo Fin de Grado en la Universidad,… «como que una nueva mudanza me viene fatal ahora». Pero claro, las fechas no las pones tú, las cosas llegan como llegan.

Obviamente, la experiencia es un grado, pero siempre me gusta darle una vuelta de tuerca a las cosas. Así que me propuse que esta vez iba a ser diferente. Sería la mudanza mejor organizada de la historia gracias a GTD®.

El primer escollo con el que me encontré fue definir mi resultado: «Mudarme a Miami». ¿Cómo se te queda el cuerpo? Así, a lo grande ¿por dónde empezar? 

You can’t do a project; you can only do the action steps it requires. David Allen.

Como ya sabrás a estas alturas, un Proyecto en GTD® se define como el resultado de algo que quieres conseguir. ¿Llegar a Miami cumplía su cometido? En absoluto. Pero claro, tardé en darme cuenta.

Mis Revisiones Semanales me avisaban de que algo andaba «regular». ¿Qué estaba haciendo yo para que mi proyecto avanzara? Dar tumbos. Olvidé que mi proyecto necesitaba cumplir con un propósito, tenía que dotar de sentido a mi proyecto, pensar en el valor que me iba a aportar «Mudarme a Miami». 

Cada vez que reflexionaba sobre mi proyecto me veía en la calle, con cuatro maletas, la gallina y un cuadro debajo del brazo cual Paco Martínez Soria. «Ala, ya me he mudado».

Creo haberlo contado en un post anterior «Un caso de éxito del sistema GTD®», y es que me repito más que el ajo, pero no podía dejar pasar esta efeméride. El proyecto «Mudarme a Miami» era demasiado ambiguo, no cumplía con su propósito

Verme como Paco Martínez Soria en «Esta ciudad no es para mí» en lugar de como Gloria Estefan en esta ciudad de son cubano me hizo pensar que algo andaba mal. Mi proyecto no tenía mucho sentido.

The right amount of complexity is whatever creates optimal simplicity. David Allen.

Nada que una buena Planificación Natural de Proyectos no solucione, me dije. Y así fue.

Me visualicé ya habiéndome mudado ¿qué necesito? ¿dónde estoy? ¿qué estoy haciendo? ¿qué me digo? ¿qué siento?

Así fue como mi proyecto empezó a tomar forma y sentido de acuerdo con mi propósito. Lo que yo quería conseguir eran otros proyectos:

  • Alquilar una casa para formar mi nuevo hogar.
  • Tener todas mis pertenencias organizadas en los armarios.
  • Comprarme un coche con el presupuesto disponible.
  • Contratar un seguro médico decente que cubra mis achaques pasados los 40.
  • Disponer una lista de lugares para disfrutar del ocio de la ciudad acorde a mis gustos.
  • Tener mi visa americana en el pasaporte.

El resultado de hacer esta PNP y convertir un proyecto «grande y abstracto» en varios proyectos más «pequeños y con sentido» fue liberar mi mente y hacer un inventario de todas las cosas que quería conseguir. Como ves, el grado de granularidad en la que fracciones tus resultados es personal.

El proyecto «Mudarme a Miami» desencadenó subproyectos para actuar proactivamente y no reactivamente como me había sucedido en otras mudanzas. En lugar de hacer por hacer, hice el inventario de los resultados que cumplieran su propósito y que me aportaron un valor incalculable. Todo fue como la seda. 

Surgieron también ideas que no dudé en incubar en mis listas «Algún día/Tal vez» y recordatorios de cosas a hacer una vez llegara a mi destino.

How you list projects and subprojects is up to you; just be sure you know where to find all the moving parts and review them as frequently as needed to keep them off your mind. David Allen.

Este sencillo ejemplo personal, más allá de celebrar mi primer aniversario, tenía como objetivo mostrarte cómo GTD® te puede ayudar a conseguir resultados que cumplan con su propósito. Además, ilustra la diferencia entre esta mudanza y las anteriores: con GTD® trabajas en amplitud, permitiendo que avancen todos los proyectos, en lugar de trabajar en intensidad.

El resultado salta a la vista. Ahora, en tu próxima Revisión Semanal, te invito a que reflexiones sobre el sentido y propósito de tus proyectos ¿ha cambiado algo?

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